Alimentación Consciente

ALIMENTOS TRANSGÉNICOS.

nº1

¿Sabemos qué estamos comiendo?

 

Los alimentos transgénicos son organismos modificados genéticamente (OMG) es decir, se han tomado genes de una especie y se han introducido en otra. No existirían por lo tanto de forma natural de no ser por estos métodos. Se crearon con el fin, según se dijo, de que soporten sequía, falta de nutrientes en el suelo, y plagas.

 

El objetivo de estos alimentos, como también se dijo, era aumentar su rendimiento y erradicar el hambre del mundo, ¿pero realmente es así?

Ahora tras algo más de 20 años de estos cultivos estamos viendo los resultados. Están creando graves y alarmantes problemas ambientales, el rendimiento no es mayor  que el de los convencionales y el hambre del mundo no se ha erradicado.

Por otro lado, no son más resistentes a las plagas, sino al contrario, ya que el uso de herbicidas de estos organismos es considerablemente mayor y generan más dependencia de productos químicos.

Las semillas son híbridas y además están patentadas por las mismas empresas biotecnológicas que las desarrolló. De esta forma el agricultor no puede conservar las semillas de un año para otro, sino que tiene que comprarlas  continuamente; así estas empresas establecen  el control sobre el mercado.

 

Lo mismo sucede con los herbicidas siendo las mismas empresas sus proveedoras y haciendo a los agricultores dependientes de ellos.

Semillas y productos químicos, todo en  un mismo paquete.

 

Con el avance de estos cultivos se han expulsado a campesinos de sus tierras, y se han talado bosques.

 

Tampoco se han investigado a fondo, por lo que se desconocen los daños  para la salud tanto de los agricultores como de los consumidores, de hecho, algunos de estos organismos se prohibieron posteriormente. Igualmente ocurrió con el caso de los cerdos que presentaban genes humanos al inyectarles el gen de la hormona del crecimiento para obtener cerdos con menos grasa.

 

El Dr. Domingo Roig, toxicólogo de la universidad de Tarragona (España), advirtió que “no se han realizado los suficientes  estudios experimentales sobre los potenciales efectos adversos de los alimentos modificado genéticamente  en la salud animal, ni por supuesto en la humana, que puedan servir de base para justificar la seguridad de estos productos”.

Nº 2

 

En su libro Primeros frutos, Belinda Martineau, creadora del tomate transgénico Flarv Savr, opina: “proclamar de manera tan simple que estos alimentos son seguros porque no existe evidencia científica que pruebe lo contrario, no es lo mismo que decir que se han realizado extensos estudios y aquí están los resultados”.

Esto opinaba algunos años atrás  Belinda Martineau con el nacimiento de los OMG, pero hoy,  con  más investigación científica y más estudios realizados  se pueden demostrar daños en el riñón, hígado, alergias y problemas de fertilidad.

 

Una nueva investigación ha encontrado que cuatro formulaciones de herbicidas Montsanto Roundup, son altamente tóxicos para las células humanas, incluso en poca cantidad. Los Roundup son los herbicidas más utilizados en todo el mundo. El glifosato y su principal metabolito, el Ampa, son los mayores contaminantes de los ríos.

En pruebas realizadas con células de distintos tejidos, todas murieron en 24 horas de exposición a las formulaciones Roundup, aunque estas habían sido diluidas 100.000 veces más de lo usado en agricultura.

 

Si alguien piensa que esto es demasiado extremista, que les pregunte a esos  agricultores que se protegen con sus monos tapados de pies a cabeza mientras propagan estos herbicidas.

 

 

Estos organismos no solo están contaminando las aguas por el abuso de herbicidas, sino que otros cultivos tradicionales están contaminándose por polinización y por tanto, aumentando  así las  plagas

nº 3

  

Estas nuevas variedades de plantas invaden los cultivos tradicionales con facilidad pues han sido modificadas para resistir.

En un principio se pensó que la tierra serviría de filtro de los herbicidas, pero al poco tiempo se observó que no sucedía así. Los herbicidas llegan hasta los ríos contaminando las aguas y los mares.

Asimismo cuando se fumiga, la mayor parte de los tóxicos se dispersan en el aire, los ríos, y  animales.

 

Para el año 1994 los OMG empezaron a sembrarse. Desde entonces ha habido una invasión de ellos por todo el mundo y de seguir así, desaparecerán las semillas tradicionales. Países como Estados Unidos, Canadá o Argentina los están cultivando a gran escala.

 

En 2002, Filipinas fue el primer país  de Asia  en la comercialización de OMG.  Aprobó la liberación del maíz Bt de Monsanto, (empresa química y biotecnológica Estadounidense),  es una de las cuatro empresas químicas más  potentes de semillas transgénicas. El maíz Bt es una de las variedades de estos OMG, del cual, como en la mayoría de estas semillas, no se han realizado extensos estudios  para  evaluar la seguridad de su consumo. Pues bien, desde el cultivo de este maíz, ha habido contaminación de cultivos de maíz tradicional por todo el país.


Hace algunos años Greenpeace advirtió que Rusia corría peligro de convertirse en “un basurero transgénico”. También dijo que toda la soja que se consume en este país es importada principalmente de Estados Unidos donde el 80% de las semillas son modificadas genéticamente, y que los componentes transgénicos fueron hallados en alimentos infantiles. Patés, salchichas, embutidos de fabricación nacional y alimentos de importación.

 

Hoy, con la nueva normativa de etiquetado de alimentos, podríamos saber si los  estamos consumiendo o no, pero no es tan fácil, ya que  este etiquetado no se aplica a productos derivados de animales.

 

El 28 de Febrero de 2009, el político Francés José Bové pidió el fin de los cultivos transgénicos y reivindicó un uso mayor de la agricultura ecológica.

Bové explicó en una entrevista a la agencia EFE, “que el problema  más grande actualmente en Europa es España”, refiriéndose  a las reticencias del ejecutivo español a abandonar el cultivo de productos transgénicos. También dijo, “si España cambia su posición, solo faltaría un voto para obtener la mayoría cualificada para presionar a la comisión de Bruselas”.

Y es que cultivamos maíz modificado desde 1998. El anterior gobierno  permitió que fuéramos el primer país de la unión Europea en el cultivo de estos organismos.                                                                                        

nº4

 

Según datos del ministerio de medio ambiente, España cultivó en 2008 cerca de 80.000 hectáreas de maíz transgénico. Este maíz contiene genes de bacteria que le permite producir una sustancia insecticida.

Hasta ahora, las investigaciones que se han hecho para determinar los riesgos  de este maíz modificado son insuficientes. Tampoco se sabe cuánto es necesario consumir para sufrir las consecuencias.

Hay países donde su consumo es muy alto en sectores más pobres de la población. También el consumo de la soja es mayor para muchas personas o para vegetarianos, por su alto contenido en proteínas.

 

Dos terceras partes  de los alimentos que tomamos contienen derivados de soja y de maíz.

 

Debido a que estos productos de gran consumo, en su gran mayoría proceden de semillas transgénicas, los consumidores de todo el mundo nos preguntamos: ¿Por qué se siguen permitiendo sus cultivos?, ¿por qué  Argentina, Canadá Japón, Rusia o Europa no investigan rigurosamente sobre la toxicidad de estos organismos, y confían en las investigaciones que supuestamente ha hecho Estados Unidos?

 

 

 

Pues por más extraño que nos parezca estamos dejando que Norteamérica, no precisamente un ejemplo de  una buena alimentación, sea la que decida qué vamos a sembrar en nuestros campos. Y no solo en nuestros campos ya que a finales de los años noventa, el gobierno estadounidense exigió a la organización mundial del comercio, que Europa aceptase la ternera norteamericana modificada con la hormona del crecimiento.

 

nº5

 

Hasta aquí solo hemos hablado del maíz y la soja, pero no pensemos que son los únicos  OMG, pues la invasión de éstos es muy grande y  encontramos una gran variedad de ellos, por ejemplo: tomates, pepinos, habichuelas, pimientos, algodón, tabaco, melón, cereales, patatas, calabazas, fresas, etc. La manipulación es imparable. Se cuenta con más de 60 cultivos diferentes, incluso se emplean hormonas modificadas en el ganado vacuno, con el fin de que las vacas produzcan más leche.

 

Debido a la invasión de OMG, han desaparecido semillas que el hombre había seleccionado por miles de años.

 

El día 01 de Junio de 2009, estaba escuchando  las noticias de las tres de la tarde en el canal uno de televisión Española, y se habló de la costa granadina, en la cual se producen aguacates, mangos y otros frutos tropicales como las Chirimoyas. Se nos informó como si de un gran logro se tratara, de que existe un nuevo tipo de Chirimoya transgénica en experimentación.

 

En gran parte de la producción de leche de Estados Unidos y México, se utiliza una hormona transgénica de crecimiento bovino llamada rBGH, propiedad de la empresa Monsanto, que la denomina Somatotropina  Bovina o BST. Ésta, se utiliza con el propósito de que las vacas puedan producir el doble de leche y provoca que aumente en la leche el nivel de otra hormona, la IGF-1.

Estudios recientes muestran que los niveles altos de esta segunda hormona se asocian con el cáncer de seno, próstata y colon.

Las  vacas que reciben esta hormona,  además del sufrimiento provocado por la mastitis y problemas de gestación que esto les ocasiona, tienen un aumento de enfermedades muy considerable, por lo cual tienen que ser medicadas. La leche comercializada contiene restos de medicamentos, antibióticos, pus y sangre.

 

En el año 2002, leí un artículo en la revista número 455 perteneciente a la ONG  Intermóm Oxfan bajo el encabezamiento “Entre la espada y la pared, hambre o transgénicos”.

Se hablaba del aumento del hambre en algunos países de Africa pues las reservas de maíz, principal componente de la dieta alimenticia de estas poblaciones, se habían agotado. Esto ocasionó, que el precio del cereal se incrementara en un 370% como consecuencia de la baja producción.

Estado Unidos había enviado alimentos  OMG, pero en países como Zambia fue rechazado debido al miedo a que sus cultivos se vieran perjudicados con la siembra de semillas transgénicas, y que en el futuro éstos fueran un riesgo para la vida de las poblaciones. Ante la urgente necesidad  de alimentos se decidió aceptar, pero sólo si eran donados en forma de harina, para que no existiera peligro de contaminación a las variedades autóctonas.

 

 

Una buena lección de un país del tercer mundo a  los países desarrollados.

 

 


 

Tener salud es el estado natural del ser humano así mismo hacernos responsables de ella  debería de ser lo natural. Si hasta ahora no hemos sido responsables con nuestra salud, no debemos seguir excusándonos. Dejemos de ser pasivos y seamos los protagonistas.No podemos transferir esa responsabilidad al médico, pues  pertenece a cada uno de nosotros.

 

Resulta muy paradójico que el abandono de nuestra salud esté sucediendo precisamente en este tiempo en el que abunda la información de todo tipo.

 

Hoy, se tiene conocimiento de tecnología como nunca y acceso a casi cualquier información, pero en cuanto a cómo funciona nuestro propio organismo y cómo mantenerlo en buen estado, existe una gran desinformación; aunque está disponible para cualquiera que lo desee. Lo cual no deja de ser insólito.

 

En gran medida somos nosotros los causantes de nuestra propia enfermedad.

 

Para que haya una verdadera curación, hay que adquirir el compromiso de querer curarse. Conscientemente quizás queramos hacerlo, pero ¿inconscientemente también?. A veces ocurre que, camuflados tras la enfermedad, existen sentimientos de baja autoestima, desamor o cualquier otra emoción.

 

Las estadísticas muestran que los conflictos de cualquier tipo, la ira, la rabia, las pérdidas, ya sean materiales o sentimentales, la resistencia ante hechos incomprendidos, la intolerancia, el estrés, etc. Si persisten, son causa de enfermedades y cuando éstas desaparecen, casi siempre lo hace la enfermedad.

Ese pudiera ser un motivo de por qué pacientes sometidos a un mismo tratamiento  suelen tener resultados  distintos.

 

La alimentación es otro factor a tener en cuenta. Ya que una gran parte de los alimentos consumidos habitualmente son perjudiciales y peligrosos para la salud.

Los alimentos transgénicos abundan cada vez más en nuestras mesas.

 

Estos son organismos modificados genéticamente (OMG) es decir, se han tomado genes de una especie y se han introducido en otra. No existirían por tanto de forma natural de no ser por estos métodos. 

 

Existen otros métodos de cultivos  diferentes. Son métodos tradicionales que se han llevado a cabo durante toda la vida sin riesgo para la salud. Respetuosos con el medio ambiente, los abonos son naturales, con total ausencia de transgénicos, son más nutritivos, pues contienen un mayor contenido de minerales, vitaminas y oligoelementos y hace que estos alimentos favorezcan la prevención de enfermedades.

 

En definitiva; disfrutar de buena salud depende mucho de nosotros, y se por experiencia que hay que trabajar  profundamente cuando se necesita  o se quiere cambiar algo muy arraigado, pero no podemos culpar  a la mala suerte o a otras personas cuando, hacer esto es no querer tomar conciencia o aceptar que tenemos que cambiar. Poner resistencia al cambio es  empeorar la situación y por lo tanto, alejar la curación.

 

 

 


Algas marinas

 Las algas son un excelente alimento y hay una gran variedad que son comestibles. Las algas en general son depurativas, reducen el colesterol de la sangre y destruyen bacterias del organismo. También son  remineralizantes y una fuente de vitaminas incluida la B12. Esta vitamina interviene en la formación de glóbulos rojos y es  necesaria en dietas vegetarianas debido a que suelen ser escasas en esta vitamina. 

Todo esto hace a las algas ideales para estimular el sistema inmunológico.

 

Las algas son muy utilizadas para combatir el estreñimiento, las hemorroides o el cáncer de colon, por su poder depurativo y laxante ya que contienen más fibra que los vegetales. También son muy recomendadas para el asma o en regímenes de adelgazamiento.

Las algas ayudan a regular el tránsito intestinal, el colesterol y a prevenir el sobrepeso. No contienen gluten, algo muy importante y adecuado para personas con celiaquía.

 

El consumo de algas es milenario en países como China y Japón, siendo estas una parte muy importante de su dieta. Contienen hasta veinte veces más minerales que las verduras.

Suelen venderse secas, y se recomiendan ponerlas un ratito en remojo antes de su consumo.

 

Algunas de ellas son más ricas en yodo, como la fucus, que está indicada en problemas de tiroides y dietas de adelgazamiento. Otras, contienen más proteínas y vitaminas, como la Kelp, que es recomendada en casos de artritis, problemas nerviosos u obesidad. Algunas son incluso más completas.

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Veamos a continuación una de ellas muy utilizada en la cocina; el agar agar.

Otros días vamos a ir viendo las propiedades de otras algas.

 

Agar agar

 

El uso más común de esta alga es como gelatina vegetal, por su sabor neutro. Se utiliza en la elaboración tanto de platos dulces como salados. En frutas, verduras, postres, salsas, potajes, purés, etc. Su función es  la de espesar. Se comercializa de diversas formas, en  polvos, tiras o copos.

(La gelatina convencional está compuesta de huesos, piel, órganos, vísceras y tendones  de animales).

 

La forma más recomendada de hacer la gelatina vegetal es una cucharada del alga agar agar por medio litro de agua. A partir de ahí se puede añadir o quitar dependiendo del espesor que se quiera.

 

Esta alga está siendo utilizada incluso en cosmética. El agar agar ha sido de gran aceptación durante largo tiempo en Japón, China, Corea, e Indonesia. Es una gran fuente de fibras, yodo y oligoelementos.

 

Alga espirulina

También denominada “superalimento”. Es un alga de agua dulce con numerosas aplicaciones pues se utiliza desde el área de la salud hasta el mundo de la cosmética.

Es ideal para personas convalecientes o con alteraciones en la nutrición, y para la memoria.

Contiene: vitaminas del grupo B y es uno de los alimentos más ricos en vitamina B12, incluso posee el doble que el hígado de ternera. Es una fuente importante de betacaroteno, precursor de la vitamina A y su contenido está muy por encima de la zanahoria. También contiene vitamina E, hierro, calcio fósforo, magnesio, manganeso y cobre.

En cuanto a proteínas su cantidad es superior a la carne, entre un 50 y un 70% más. Además contiene todos los aminoácidos esenciales.

Las proteínas de la espirulina se digieren de 4 a 5 veces más rápido que la proteína animal.

 Al no forzar el sistema digestivo, es ideal para niños, ancianos y personas con problemas digestivos o mala absorción intestinal.

Posee un alto contenido en clorofila y ácidos grasos poliinsaturados.

No contiene grasas saturadas, es pobre en sodio y tiene un alto contenido en potasio.

Se recomienda su consumo en trastornos como el colesterol, artritis, diabetes o anemia.

Combate el estreñimiento, la obesidad y la celulitis. Es reductora del apetito, mejora el estado de la piel,  las uñas y  el pelo.

 

Debido a sus muchas virtudes se comercializa en cápsulas. La cantidad aconsejada es tres a cinco cápsulas al día, media hora antes de las comidas  con un gran vaso de agua. Se puede ampliar su consumo en algunos casos dependiendo de los mg que contenga por capsula, pero nunca aumentemos su dosis sin informarnos al comprarlas, pues se comercializan distintas marcas con distintos mg por cápsulas y un abuso tampoco es aconsejable.

 


¡El aguacate tan rico y nutritivo!. 

 

Combina con ensaladas, en batidos con bebidas vegetales,  y muy sabroso si se consume solo. Hay diferentes formas de consumirlo dependiendo del país. España es una gran  productora de ellos especialmente  Andalucía.

Es el fruto del árbol  persea americana. También se le conoce como palta y avocavo.

Es considerado un alimento muy completo por su poder nutritivo. Recomendado especialmente en personas mayores, niños, deportistas, mujeres embarazadas y vegetarianos.

Es fuente de proteínas, aminoácidos, minerales, antioxidantes y omega 3 que beneficia en la disminución del colesterol.

Contiene vitaminas A, del complejo B, C, D, E, K. y ácido fólico. El ácido fólico es una vitamina  conocida también como vitamina B9, necesaria para la formación de glóbulos rojos en la médula ósea y muy importante en mujeres embarazadas. Así mismo contiene vitamina B12 por lo que es ideal para vegetarianos.

Disfruta comiendo aguacates a la vez que ayudas a tu organismo a que esté saludable. 

                                                          

 


 

 

Shitake, reishi y maitake

 

Los hongos shitake, reishi y maitake han sido consumidos durante miles de años en Japón, China y Corea. El hongo Maitake también se ha consumido en Europa y el norte de América.

El hongo Reishi no suele comerse ya que es bastante amargo, pero sus propiedades son muy elogiadas y llevan años estudiándose en China y Japón.

Es antioxidante, anticancerígeno, contiene ácidos grasos insaturados y polisacáridos; y minerales como germanio y calcio.

Actualmente es recomendado para el agotamiento, insomnio, ansiedad, estrés, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, tortícolis, contracturas musculares, problemas de hígado como hepatitis o cirrosis, y sobre todo para el sistema inmunológico.

También se están estudiando en occidente desde hace décadas el Shitake y Maitake por sus muchas propiedades sobre la salud. Son una gran fuente de  vitaminas A, C y E.

En China se utilizan para combatir el colesterol, la fatiga crónica, hipertensión diabetes, etc.

En Estados Unidos es fácil encontrarlos en restaurantes y tiendas especializadas, también aquí en España está empezando a ser habitual su consumo.

Se comercializan frescos, deshidratados, en cápsulas, en ampollas y junto con otros productos como por ejemplo, la jalea real. Estos tres hongos, junto con la jalea, se consumen sobre todo para fortalecer el sistema inmunológico.

Sus propiedades están más que demostradas en la medicina natural.

 

En la medicina alopática se están investigando sus beneficios en enfermedades  graves como el  sida o el cáncer, debido a  que estimulan la producción de lifoncitos T y macrófagos.


 

Aceite de sésamo, también conocido como ajonjolí

El aceite de sésamo se obtiene prensando la semillas del Sesamum indicum.

Es un aceite con un saber muy agradable, en India es muy utilizado para potenciar el sabor de los alimentos. También en la medicina ayurveda de la India es extensamente utilizado y es la base de los aceites y preparados de masajes ayurvedicos. Se conserva en buen estado durante años gracias al sesamol, un poderoso antioxidante.


Es excelente para aliñar ensaladas y verduras, así como pescados o guisos.


Es muy rico en ácidos grasos esenciales, y es una gran fuente   de vitamina E, K,  ácido fólico, biotina y minerales como calcio, magnesio, potasio, hierro, selenio y cromo.


De todos los aceites que encontramos en el mercado el de sésamo es el más rico en fitoesteroles, sustancia que disminuye el colesterol alto. Así como en lecitina, por lo que este aceite sería el indicado en personas con desgaste intelectual.
Indicado también: contra el cansancio y depresión nerviosa.

En problemas digestivos

Antiinflamatorio

Para el sistema nervioso

Regenerador hepático

Laxante

Uso  externo: para hidratar y regenerar la piel

Como aceite para masajes

 

 

 

AGRICULTURA ECOLÓGICA. 

nº1

 

Recuperando la tradición

 

Existen otros métodos de cultivos  diferentes. Son métodos tradicionales que se han llevado a cabo durante toda la vida sin riesgo para la salud y respetuosos con el medio ambiente. Su uso no es perjudicial, los abonos son naturales, con total ausencia de transgénicos, son más nutritivos ya que contienen un mayor contenido de minerales, vitaminas y oligoelementos; todo esto hace que estos alimentos favorezcan la prevención de enfermedades.

Respetan los ritmos naturales y tienen mejor sabor. En definitiva, son los alimentos que consumíamos cuando éramos pequeños, los que consumieron nuestros padres y los padres de nuestros padres.

 

En el pasado, los mismos agricultores eran los que seleccionaban y conservaban las mejores semillas pues no había empresas que se dedicaran a su venta. La selección no se hacía pensando sólo en su productividad, como sucede hoy, ya que el campesino las cultivaba para que su familia las consumiera.

Debido a eso, actualmente hay variedades locales o autóctonas que se adaptan muy bien en el lugar donde se cultivan y resisten más las enfermedades, este es un modo mediante el cual se evitan plagas. Son el resultado de muchos años de selección. De ahí su sabor y aroma.

 

Se tienen en cuenta factores que no considera en absoluto la agricultura convencional o transgénica,  pues hay plantas que se protegen mutuamente de parásitos y crecen mejor juntas, mientras que a otras, le sucede al contrario.

Puerros y cebollas alejan de la zanahoria a la mosca blanca. El apio y el tomate protegen a la col de la mariposa blanca, o por el contrario, el ajo no se asocia bien con la alubia verde, el guisante, o la col.

 

 

Este es otro modo más para la eliminación y prevención de  plagas.

nº2

Algo muy importante que también se tiene en cuenta en este tipo de cultivo es  el barbecho, es decir, dejar a la tierra que descanse evitando cultivar durante  un tiempo, de esta forma, la tierra recupera la fertilidad.

Es fundamental también evitar los pesticidas o herbicidas para proteger a otros  seres vivos que son necesarios para un terreno saludable; ellos a su vez nos recompensan evitándonos las plagas.

 

Las arañas son muy abundantes en estos cultivos y se alimentan de todo tipo de insectos. Una sola es capaz de devorar al año dos kilos de insectos. Las mariquitas se alimentan  sobre todo de pulgones y pueden devorar entre 200 y 600 pulgones al año.

 

La fertilización química mata la vida microbiana del suelo, en cambio el cultivo ecológico fertiliza la tierra y frena la desertización.

 

Hay  otros factores que los agricultores ecológicos tienen en cuenta  para evitar plagas y cosechar alimentos sanos y  nutritivos, solo hemos mencionado algunos como ejemplo de otra forma de cultivo. Por otro lado, dentro de la alternativa ecológica, no solo se cuenta con la agricultura, sino que los productos ecológicos los encontramos en todos los ámbitos de la alimentación.

Por ejemplo:

Contamos con granjas donde no encontramos gallinas hacinadas y enfermas, sino picoteando de aquí para allá, campeando, y “felices”, término utilizado para estas gallinas en libertad. Por supuesto de esto nos beneficiamos todos los consumidores, pues también la felicidad de ellas llega a ser un poquito la nuestra cuando saboreamos sus huevos.

 

La ganadería ecológica está basada en el libre pastoreo, en un ritmo de engorde más lento que el forzado convencional, con el requisito de no sobrepasar el 40% de piensos concentrados en la ración diaria, y en una alimentación lo más sana posible para el ganado. Tampoco se emplean harinas de origen animal o alimentos de origen transgénico, sino que el ganado es alimentado con piensos ecológicos. Tampoco son tratados con hormonas o antibióticos, y cuando alguno de estos animales enferma se les trata con homeopatía u otras terapias alternativas existentes.

 

 

Las vacas no sufren enfermedades como “El mal de las vacas locas” pues  el que se las crie para satisfacer el apetito de algunos, no es motivo para hacerlas sufrir.

nº3

¿Cómo podemos saber que un alimento es ecológico?

 

Debe decirlo en su envase, pero esto por sí sólo no es suficiente.

Lo más importante para que el consumidor los reconozca son sus certificados, pues todos ellos llevan sus avales que así lo acreditan, ya que están controlados y certificados por los consejos reguladores de cada comunidad autónoma; por eso encontraremos un sello numerado y un logotipo del Consejo Regulador de Agricultura Ecológica (CRAE).

 

Andalucía (España) está a la cabeza en agricultura ecológica en Europa.

 

La alimentación ecológica es muy beneficiosa para la salud. Nos previene de enfermedades y nos ayuda a recuperar la salud, sobre todo en casos de enfermedades graves. Se recomienda en la fibromialgia (enfermedad reciente y que cada vez afecta a más personas) padecimiento que en su mayoría se debe a una exposición a tóxicos químicos, se calcula que es un 70% de todos los casos. (Para consultar sobre sus beneficios en dicha enfermedad acudir a  FACPE, publicación de la Federación Andaluza de Consumidores y Productores Ecológicos y Artesanales. Otoño/invierno 2008. Pág. 10).

 

 

En definitiva podemos afirmar que alimentándonos de productos ecológicos  nos beneficiamos todos, ayudamos a campesinos y ganaderos a desarrollar una agricultura respetuosa con la salud y el medio ambiente, y apoyamos  su decisión de no depender de empresas biotecnológicas.

 

 

Los lácteos

 

 La leche contiene vitaminas, minerales, proteínas, grasas, carbohidratos etc. Es un alimento completo y de ahí que se recomiende su consumo. Pero la leche es para los lactantes, como en la propia naturaleza se observa, y para nada es aconsejable alimentarse de la leche de un  mamífero de otra especie.

 

La leche humana materna es fácil de digerir pues su grasa  y poder nutritivo es muy asimilable. No sucede lo mismo con la leche de vaca, que para nuestro organismo  es una sustancia muy concentrada, difícil de digerir y asimilar.

Son muchos los problemas relacionados con los lácteos. Afectan principalmente al aparato respiratorio y las mucosas, provocan alergias, intolerancias digestivas, tienen un alto contenido en grasas, y si además esos lácteos no proceden de agricultura ecológica, estamos ingiriendo dosis de antibióticos. Estos animales son tratados  con ellos  muy a menudo para  tratar distintas enfermedades, entre ellas la mastitis, ocasionada por la producción excesiva de leche a la que son sometidos el animal; u otras enfermedades que a menudo sufren como la leucemia o la tuberculosis.

 

Las vacas, como todos los mamíferos, eliminan toxinas a  través de la leche y éstas incluyen  productos químicos y antibióticos.

¿Por qué resulta extraño para algunos médicos que algunas personas se sensibilicen a determinados antibióticos?

 

El yogurt no tiene estos inconvenientes, ya que en el proceso de fermentación de la leche se reducen las grasas, se incrementan las proteínas y la lactosa es transformada en ácido láctico, esto hace que sea  fácil de digerir y además favorece la flora intestinal. Aunque mejor aún es el kefir, un hongo que proviene del Cáucaso, un probiótico que se utiliza para fermentar la leche. Su microflora es más compleja que la del yogur. El kefir regenera la flora intestinal. Lo hay de leche y de agua y aunque venden la leche ya fermentada con él, también se puede encontrar el hongo para hacerlo uno mismo. (Preguntar en herbolarios). 

Debemos tener en cuenta que esta leche sea ecológica, ya que a estos animales no se les fuerza a una producción masiva de leche y por lo tanto, no se utilizan antibióticos ni hormonas, y cuando enferman, son tratados con tratamientos naturales como la homeopatía, de esta forma, evitamos la toma de antibióticos y otras sustancias químicas.

 

En gran parte de la producción de leche de Estados Unidos y México, (en España no sabemos) se utiliza una hormona transgénica de crecimiento bovino llamada rBGH, propiedad de la empresa Monsanto, que la denomina Somatotropina  Bovina o BST. Ésta se utiliza con el propósito de que las vacas puedan producir el doble de leche. Esta hormona transgénica provoca que aumente en la leche el nivel de otra hormona, la IGF-1.

 

Estudios recientes muestran que los niveles altos de esta segunda hormona se asocian con el cáncer de seno, próstata y colon.

Las  vacas que reciben esta hormona,  además del sufrimiento provocado por la mastitis y problemas de gestación que les ocasiona, tienen un aumento de enfermedades muy considerable, por lo cual tienen que ser medicadas. La leche comercializada contiene restos de medicamentos, antibióticos, pus y sangre.

 

 De mi libro: también hay otras medicinas.

 

                                                       

El acto de alimentarse es tan antiguo como el hombre. También lo son los desequilibrios alimenticios.

Disponer de una oferta tan variada de alimentos como la que tenemos actualmente nos ha llevado también a "perder el sentido común" en las cuestiones culinarias. Se nos dice que sólo tenemos que preocuparnos de "comer de todo", con la única condición de que sea variado. Esto nos ha llevado a comer en exceso, desproporcionalmente a lo que nos movemos y a nuestras capacidades digestivas y metabólicas, al tiempo que ingerimos no importa qué tipo de materias siempre que sean comestibles.

 

 

Nuestra alimentación es consciente cuando elegimos los alimentos más adecuados a la constitución y a la condición de cada uno, que nos acerquen lo máximo posible al estado de salud óptimo, evitando los que nos alejen del mismo. Comiendo alimentos naturales, en proporciones adecuadas, de acuerdo con el clima, y debidamente masticados.